Proyecto de ley en Costa Rica quiere hacer más caro el vapeo

Costa Rica: Proyecto de ley quiere volver más caro dejar de fumar vapeando
Foto: Adobe Stock

La Asociación Costarricense de Vapeadores (ASOVAPE Costa Rica) y la Cámara de Industrias de Costa Rica hicieron un llamado a los diputados que integran la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Sociales para que se analicen nuevamente algunos de los principales puntos del proyecto de ley 21658. Este intenta imponer nuevas regulaciones a los vaporizadores de nicotina. Entre ellas hay un impuesto de 40% a todos los productos relacionados con el vapeo. 

El proyecto de ley

El proyecto de ley 21658 corresponde a la “Ley de regulación de vapeadores y cigarrillos electrónicos”. Lo promueve principalmente el diputado del Partido Liberación Nacional (PLN) Luis Antonio Aiza. El diputado argumenta la necesidad de fondos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para patologías no comprobadas o presentadas hasta la fecha por el uso de vaporizadores. Sin embargo, hace un año impulsó un proyecto –que ahora es ley– que redujo en un 5% los ingresos recaudados por la CCSS con el impuesto al tabaco. La razón es que esta ya ha acumulado un superávit de más de 91.000 millones de colones. Por otra parte, en 2011 Aiza fue denunciado ante el Colegio de Médicos y Cirujanos por obstaculizar la ley de control de tabaco. 

El proyecto propone la prohibición de usar vaporizadores y similares (con o sin nicotina) en los mismos lugares donde ya está prohibido fumar cigarrillos tradicionales. La única novedad es que equipara los líquidos para vaporizadores independientemente de si contienen nicotina o no. 

Adicionalmente, el proyecto establece las siguientes sanciones:

  • – 10% de un salario base a las personas que utilicen los dispositivos, con o sin nicotina, en lugares donde se encuentre prohibido su uso.
  • – 15% de un salario base a los responsables de colocar los avisos de prohibición del uso de los dispositivos en instalaciones públicas o privadas que incumplan el mandato.
  • – 50% de un salario base a las personas que, siendo administrador, director, curador, fiduciaria, apoderado o cualquier otra posición con facultad de decisión de empresas o instituciones públicas o privadas, permitan el uso de los dispositivos en sitios prohibidos.
  • – 50% de un salario base a las personas que vendan cualquiera de estos productos (vaporizadores, accesorios, líquidos) a personas menores de edad.

El salario base utilizado para estas sanciones es el fijado en la Ley 7337 de Costa Rica: hoy es de 450.200 colones. Además, la ley grava con un impuesto adicional del 40% cualquier dispositivo o producto relacionado con el vapeo. 

La reacción de los consumidores

“Nosotros, como asociación legalmente constituida, rechazamos de manera vehemente el alza desmedida en los impuestos a este método de reducción de daños planteada en esta posible nueva ley. Como consumidores informados conocemos que a pesar de que la práctica del vapeo no es identificada como inocua, comprende un riesgo de al menos 95% menos nocividad que el consumo del tabaco combustible, sin dejar de lado que el alza de impuestos en el vapeo provoca un incremento en el fumado directamente. Además, los vaporizadores son bienes sustitutivos y no complementarios. (…) Los dispositivos de tanque abierto, los cuales no contienen líquido para vapear, deberían ser exentos de cualquier intencionalidad de impuesto adicional, debido a que estos son solo recipientes para el líquido y no se está contemplando así”. Esto fue lo que comentó Jeffrey Zamora, presidente de ASOVAPE Costa Rica.  

Mercado negro

De acuerdo con ASOVAPE, un eventual aumento en el impuesto a estos productos podría generar un “mercado negro” importante. Esto provocaría una caída en la recaudación de los impuestos que se cobran actualmente por estos dispositivos. Además pondría en peligro a los usuarios finales, quienes consumirían productos no regulados o con pocos controles de calidad. Esto sumado a la posibilidad de cierre de negocios y cadenas de venta que se generan actualmente gracias a estos productos.

“Además, invitamos a los señores diputados a que vean casos similares en otros países como Reino Unido, Nueva Zelanda e Italia. [Estos] cuentan con programas y campañas a nivel de todo su territorio, financiadas por su gobierno, que alientan la transición del fumado al vapeo. En este último país recientemente, durante la pandemia, no solo se consideró a las tiendas de vapeo como esenciales, permitiendo su apertura durante la cuarentena, sino que se han reducido los impuestos en 80% y 95% a los líquidos de vapeo con y sin nicotina para incentivar el uso de esta alternativa a quien lo necesite. De igual manera en Estonia, por ejemplo, se eliminaron los impuestos de forma completa”, añadió Zamora.

El vapeo es una tendencia mundial y es una herramienta para aquellas personas que desean dejar de fumar. Podría acabar con el tabaquismo. De acuerdo con ASOVAPE, sería “una tragedia que como país perdamos la oportunidad de ofrecer este tipo de productos y que se desincentive por medio de tasas impositivas arbitrarias y sin fundamento”. 

El vapeo como opción para cesar el consumo de tabaco

De acuerdo con la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adultos, desarrollada y financiada en Costa Rica por el Ministerio de Salud, en 2015 13,6% de los hombres, 4,5% de las mujeres y 9,1% de la población total (325,8 miles de adultos) consumía tabaco. Además, en 2014 casi 6 de cada 10 fumadores (58,6%) intentaron dejar de fumar, y el 73% de los fumadores planeaba o estaba pensando dejar de fumar. 

La asociación de consumidores señala beneficios de la transición de fumar a vapear que rivalizan con el abrumador impuesto. “La práctica del vapeo ocasiona una mucho menor afectación al inhalador activo y ninguna al pasivo. Disminuye la rigidez arterial y mejora las propiedades elásticas arteriales después de 4 meses de uso en comparación con fumar cigarrillos de tabaco. Crea menos dependencia que el cigarro de combustión y es el doble de efectivo para la cesación tabáquica que cualquier otro método disponible o promocionado por las clínicas de cesación nacionales”.

“Consideramos que los señores diputados han recibido una asesoría negligente y deficiente en cuanto a la ciencia disponible en este momento acerca de la práctica del vapeo. [Esto se refleja] en un proyecto con vastos errores de fondo, haciendo un alarmismo sin razón por sustancias toxicas, metales pesados y efectos a largo plazo. Las sustancias y metales referidos están ausentes o en concentraciones muy inferiores a los límites de salud establecidos, haciendo notoria la baja toxicidad del vapeo. Así mismo, consideramos que no hay suficientes referencias en el proyecto que sustenten sus argumentos”, concluyó Zamora. 

Los miembros de Asovape concluyen su comunicado diciendo: “Costa Rica puede ser un referente en innovación en la región y adoptar modelos que han disminuido las tasas de tabaquismo a nivel mundial. [Así evitaría] seguir tras políticas que intentan obstaculizar el acceso a tecnologías que coadyuven a la mejora de la salud pública”.

Las cámaras de industrias apoyan el vapeo

La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) manifestó su total oposición y solicitó el archivo inmediato del proyecto de ley. Argumentó que el impuesto de 40% que allí se propone es desproporcionado.

Carlos Montenegro, director ejecutivo de la CICR, afirmó que después de analizar el proyecto profundamente los industriales concluyeron que la creación de un impuesto a vapeadores y cigarrillos electrónicos desincentiva la innovación y la investigación. Además, atenta contra varios principios constitucionales y, más bien, puede promover el contrabando.

Montenegro afirmó que “es inoportuno e inconveniente que, ante la situación económica actual y los altos niveles de desempleo que atraviesa el país, se consideren este tipo de iniciativas en detrimento del sector productivo que está altamente gravado en perjuicio de su competitividad”. Montenegro agregó que si a todos los productos nuevos o que no han sido suficientemente investigados se les aplica un impuesto, esto influirá negativamente en la investigación científica y en la innovación.

La Cámara de Industrias afirmó que un impuesto específico para los cigarrillos electrónicos o vapeadores es totalmente contraproducente y hasta generaría un efecto contrario al espíritu de su regulación. Esto ya que el producto tendría como resultado un precio más alto en el mercado, lo cual puede abrir espacio al crimen organizado para comercializar productos de manera ilegal. “Esto afectaría directamente al Estado y a la salud de los costarricenses: el Estado dejaría de percibir recursos y los consumidores pondrían su salud en riesgo al adquirir productos de contrabando o falsificados que no cumplen los estándares de calidad requeridos. Esto implica que se recaude menos, lo cual constituye un contrasentido con los fines del proyecto”, afirmó la Cámara.

Como parte de su análisis, los industriales resaltaron que el diseño del impuesto tiene carencias técnicas importantes. Por ejemplo, asigna la misma tarifa impositiva para productos totalmente diferentes: aparato electrónico, accesorios, líquido con nicotina y líquido sin nicotina.

La petición 

ASOVAPE Costa Rica hizo circular una petición al respecto en la plataforma Change.org. Invita a todos los activistas de salud pública, personas interesadas en que las tasas de prevalencia de fumado aceleren su declive, simpatizantes de la reducción de daños en diferentes ámbitos, consumidores de vaporizadores y miembros de los negocios que se verían afectados por un inminente incremento en el mercado negro debido a impuestos a firmarla: http://chng.it/VP5b76VHzr.


Este artículo lo produjo el equipo de Vaping Today. Si encuentra algún error, inconsistencia o tiene información que pueda complementar el texto, comuníquese utilizando el formulario de contacto o por correo electrónico a redaccion@thevapingtoday.com.

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