El consumo de nicotina es también una cuestión de derechos

Se aconseja a un reloj nuclear medir un tiempo tan corto
Imagen: Adobe Stock

Atakan Befrits explica por qué es importante y urgente que los consumidores de nicotina fortalezcan la lucha por sus derechos.

Estocolmo, enero de 2021. Este texto refleja solo mi propio pensamiento y no debe tomarse como una expresión de los puntos de vista o intenciones de INNCO (Red Internacional de Organizaciones de Consumidores de Nicotina) o la New Nicotine Alliance Sueca (NNA Sweden), organizaciones a las cuales dedico tiempo y energía a diario, además de mi propia, personal y libre de intereses promoción de la fruta madura: los productos baratos de reducción de daños de empresas locales/regionales de tamaño pequeño/PYMES. 

Esta ruta es la más sencilla y empoderadora para lograr que la población comprenda las ventajas del cambio como el primer paso hacia la cesación tabáquica, cuando corresponda o sea obligatorio. La meta es dar un salto cuántico en la reducción del consumo de cigarrillos. Acelerar la disminución del consumo es el objetivo número uno, incluso en los entornos rurales de los países de bajos y medianos ingresos, donde la gobernanza puede ser una influencia negativa. 

En efecto, el hecho de centrarse en el impacto masivo sobre el cese tendrá efectos secundarios inmediatos en la demanda y la oferta de cigarros combustibles. 

Se trata de una oportunidad infrautilizada para que los consumidores y los empresarios de todo el mundo se hagan cargo de esta parte de la salud pública y de sus futuros costos para permitir una rápida transición hacia una visión de la salud basada en la atención primaria universal.

Al tiempo, se podría dejar a la Organización Mundial de la Salud un amplio margen para abordar las teorías sobre la economía del tabaco y la política más globalizada de la economía de mercado en relación con los productos básicos no saludables. Entre estos están la nicotina y el alcohol (drogas), el juego (apuestas), la prostitución, el juego como entretenimiento con patrocinadores o las opciones de estilo de vida sedentario y la obesidad.

Estos factores que predicen problemas de salud se agravan aún más en mercados mal regulados y con productos perjudiciales. Ejemplo de esto son los productos con alto contenido de grasas, sal, las opciones dietéticas o con aceite de palma. También lo son los que se basan en comercio injusto, estructuras sexistas, corrupción en las organizaciones de exportación e importación, políticas de préstamos a los pequeños agricultores por cuenta propia, malas condiciones de trabajo y niños que no pueden asistir a la escuela y sin atención sanitaria básica debido a dificultades financieras.

Existen niños agricultores que tienen que ayudar en el cultivo de la tierra, exponiéndose fuertemente a la nicotina a través de la absorción por la piel (enfermedad de la hoja verde o GLS por sus siglas en inglés). Y es posible que la enfermedad de la hoja verde en jóvenes y adolescentes pueda aumentar causalmente el riesgo de convertirlos en consumidores habituales de nicotina de una u otra forma, aunque parece sumamente improbable, según los datos de que se dispone.

Suecia: un caso excepcional

Dicho esto, el suministro de datos y análisis imparciales pertinentes y diligentemente reunidos sobre los efectos a largo plazo de la nicotina en un grado de consumo alimentario está disponible únicamente en Suecia. En ningún otro lugar hay datos sobre un grupo que compare los escenarios antes de los cigarrillos, durante su auge, y los resultados relacionados con la salud de volver a la nicotina con productos sin humo, luego de dejar los cigarrillos combustibles. 

Esto se aplica a toda una población de usuarios entre los años 1900 a 1980. Lo que hicieron fue seguir a los hombres desde los 16 años, cuando fueron examinados por el ejército, hasta sus 86 años, cuando el ejército ya no los incluyó en ninguna estadística sobre los cuerpos capaces. 

A pesar de los mejores esfuerzos de nuestras autoridades de salud pública para asustar al mayor número posible de personas y evitar que elijan productos sin humo para dejar de fumar, también se está produciendo un aumento constante pero lento de mujeres que usan el snus como recurso para abandonar el cigarrillo o para eliminar el daño sin dejar el tabaco.

Por lo tanto, parece que el uso masivo con cero consecuencias para la salud y el logro del cese total -o casi total- de los cigarrillos es un incentivo aun más poderoso para probar la reducción de daños por tabaquismo en comparación con las actuales opciones oficialmente reconocidas.

Las opciones en Suecia generalmente consisten en información y folletos instando al cese propio o de personas cercanas y a intentar el cese de golpe, con intervención médica y sin seguir recibiendo nicotina o reemplazándola con compuestos agonistas/antagonistas parciales que se han usado tradicionalmente y se consideran seguros. 

Los esfuerzos de cese asistido por fármacos y/o terapias serían una herramienta invaluable para informar a la política global sobre dónde está la “fruta más baja” (oportunidad más accesible), de qué fruta podemos preocuparnos mañana y, en última instancia, cuán grande es el tema de la poda del árbol para asegurar nuestras ambiciones en la cosecha del próximo año.

Esto mientras que también compartimos las perspectivas occidentales con nuestros colegas de la región de SEARO (Región Sureste de Asia) validada por la OMS, que son más cautelosos, y que, en la medida de lo posible, son compatibles con las estadísticas disponibles sobre mortalidad y morbilidad, además de los datos de registro sobre la salud dental en una parte no trivial de la población (hombres nacidos antes de 1975).  

Nosotros

Este texto estuvo increíblemente cerca de no ocurrir. Me doy cuenta de que la comprensión profunda del Control del Tabaco está en relación con nuestra defensa y los roles del regulador, los productores, la comunidad médica, el público en general y, en última instancia, los políticos sin la capacidad real de ejecutar el cambio. 

Esto ocurre dentro de un estado-nación o, incluso, en un estado dentro de una federación. Esto llega incluso a los individuos, que son el denominador más bajo, pero aun así increíblemente complejo de analizar. Esta red de actitudes interdependientes e interrelacionadas ayuda a que cada país tome su decisión en relación con los otros 193 estados-nación y una miríada de subgrupos.

El movimiento de control del tabaco de cada país existe de forma aislada y en una familia que se influye mutua y comunitariamente, y se ve influido además por lo que ocurre en el ecosistema supranacional más amplio de las Naciones Unidas, la OMS y el Banco Mundial. 

El tema es complejo a un nivel que hace que sea casi filosófico. Incluso es difícil entender y elegir cómo empezar a pensar. Y la filosofía me da migrañas. Así que hice una excursión de búsqueda de información en línea para saber cómo explicar mejor lo que quiero decir, pero casi no me entiendo a mí mismo. 

En el artículo del budismo Shingon de Wikipedia, me detuve en lo exotérico-esotérico, después de leer el “¡Gracias y adiós, me voy de aquí!” de un colaborador de esta página en varios artículos relacionados con el tabaco y la nicotina. 

Wikipedia resulta ser un modelo de explicación mejor que casi cualquier otro. Es un microcosmos de gente muy inteligente y ambiciosa que actúa desde un impulso personal para tener información libre y accesible disponible para cualquiera que la busque. 

Lógicamente se deduce que está plagada de incapacidad para ser imparcial, ambiciones personales, animosidades personales, sensibilidad a la crítica, lealtades, pereza, presiones de tiempo y, finalmente, la voluntad de cortar esquinas que deriva de la absoluta certeza de mantener la moral alta y la voluntad de luchar para permanecer allí.

Bajo el pretexto de lograr la mejor aproximación a la verdad para informar su política, parece que el control mundial del tabaco actúa de manera similar. En el último decenio se han producido dos perturbaciones que han cambiado fundamentalmente el campo de juego y la dinámica del control del tabaco, y no parecen estar ni un poco contentos con ello. 

Las alteraciones vinieron de fuera de las filas del Control de Tabaco, y no solo de la que a menudo citamos como la razón (la reducción de daños por tabaquismo), sino del surgimiento de un “nosotros”. 

Este “nosotros” es un grupo cada vez más grande y más enojado de usuarios que casi grita “No vamos a aguantar más”. Se animan unos a otros a enfrentarse a sus respectivos países. A nosotros (por ejemplo, yo, fumador de un paquete y medio de Marlboro rojo durante 25 años) se nos dejó lidiar lo mejor que pudimos con las consecuencias de una política establecida sin consultarnos nunca.

Somos el grupo más relevante para consultarle sobre el cigarrillo y cómo abandonarlo: los usuarios. Los interesados naturales en este tema no son los ex-usuarios, los no usuarios organizados o las organizaciones no gubernamentales relacionadas con la salud, conformadas en gran parte por no fumadores, que no estudian y toman al pie de la letra los resultados de una encuesta al público general que nunca ha fumado, así como a científicos y tecnócratas que tampoco lo han hecho. 

Estos otros grupos solo son relevantes como partes interesadas si nosotros también estamos allí, de modo que cada dato llegue a quienes enfrentarán las consecuencias de cualquier intervención. Básicamente, nosotros los consumidores deberíamos y podríamos ser la prueba de fuego para el regulador, si gritamos, por ejemplo, “han ido demasiado lejos”.  

 Hay un trabajo furioso, en silencio pero al aire libre, para apoyar un replanteamiento de cómo vemos e interpretamos los Derechos Humanos.

Somos el único grupo que está en una posición legítima para gritar, protestar y argumentar una violación de derechos (y la violación es, en mi opinión, algo muy diferente de no garantizar derechos). Y mientras los consumidores estamos cada vez más frustrados y nos unimos en todo el mundo para entregar un mensaje claro de dónde está la línea roja, el otro lado también está ocupado, a pesar de no tener esos derechos. Hay un trabajo furioso, en silencio pero al aire libre, para apoyar un replanteamiento de cómo vemos e interpretamos los derechos humanos.

Es un momento histórico para reivindicar la inviolabilidad de los derechos humanos como el principio primordial que debe regir la gobernanza global. No puede haber, como está ocurriendo, una lucha entre los intereses de los individuos y grupos minoritarios frente a la mayoría. Eso se parecería más a una votación o un concurso sobre quiénes tienen derechos inviolables y quiénes no.

¿No es eso lo mismo que teníamos antes de los derechos humanos? ¿No estamos, por lo tanto, cancelando los derechos humanos si se permite que esto continúe? ¿Alguien cree realmente que esto se aplicará solo al tabaco? O la pregunta es, más bien, ¿cuánto tardará en aplicarse la misma política en otros ámbitos? Se necesita un reloj nuclear para medir un tiempo tan corto. El mejor consejo es luchar más duro.


Este artículo fue traducido y adaptado al español por el equipo de Vaping Today. Si encuentra algún error, inconsistencia o tiene información que pueda complementar el texto, comuníquese utilizando el formulario de contacto o por correo electrónico a redaccion@thevapingtoday.com.

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