Para los CDC, sigue la “epidemia” de vapeo juvenil

Para los CDC, sigue la
Foto: Voz de America

La cantidad de jóvenes consumidores de cigarrillos electrónicos ha disminuido en Estados Unidos, pero los CDC siguen resaltando lo preocupante de la situación.

En septiembre los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos publicaron sus últimos hallazgos sobre la prevalencia del vapeo entre los jóvenes. El número total de jóvenes estadounidenses que vapean ha disminuido en casi 2 millones, con un estimado de 3.6 millones de estudiantes de secundaria o preparatoria que ahora vapean. El CDC encontró que el 19,6 % de los estudiantes de secundaria y el 4,7% de los estudiantes de preparatoria reportaron el uso “actual” de cigarrillos electrónicos. Para la mayoría el uso no es diario. Solo el 38,9% de los vapeadores de la escuela secundaria y el 20% de los de preparatoria informaron haberlos usado al menos en 20 de los 30 días anteriores.

Según el director de los CDC, Robert Redfield, la disminución en la cantidad de jóvenes que usan cigarrillos electrónicos es un “logro”. Sin embargo, rápidamente cambió a un tono negativo. En un comunicado de prensa afirmó que “aunque la disminución en el uso de cigarrillos electrónicos entre los jóvenes de nuestra nación es un logro notable de salud pública, nuestro trabajo está lejos de terminar. El uso de cigarrillos electrónicos en los jóvenes sigue siendo una epidemia, y los CDC están comprometidos a apoyar los esfuerzos para proteger a los jóvenes de este riesgo de salud prevenible”.

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David Sweanor, profesor de derecho y presidente del Consejo Asesor del Centro de Derecho, Política y Ética de la Salud de la Universidad de Ottawa, Canadá, cree que los CDC se han portado mal. “El CDC se ha politizado en los últimos años, debido a la presión de la administración, pero también por la elección de los funcionarios del CDC que han priorizado las opiniones moralistas personales en lugar de la objetividad”, dijo a la revista Filter.

A pesar de la posición oficial de Redfield y de los CDC sobre los datos recientes, una perspectiva de reducción de daños señalaría que el uso frecuente y la dependencia de la nicotina siguen siendo raros entre los jóvenes que nunca han fumado. Y un enfoque en el vapeo de forma aislada ignora su posible relación con una forma mucho más dañina de consumo de nicotina.

“Fumar, de lejos el comportamiento más peligroso, ha disminuido rápidamente durante la era de la popularidad del vapeo entre los jóvenes”, dijo Kenneth Warner, profesor emérito y decano emérito de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Michigan.

Con David Méndez, el año pasado Warner publicó un estudio en la revista Nicotine & Tobacco Research donde se comparan los posibles beneficios para la salud pública del vapeo con los costos potenciales. En este estudio también se examina la afirmación de que vapear es una “puerta de entrada” a los cigarrillos. Al respecto, concluyeron que “se proyecta que los años de vida potenciales ganados como resultado del abandono del hábito de fumar inducido por el vapeo excederán los años de vida potenciales perdidos debido a la iniciación a fumar inducida por el vapeo. (…) Los mensajes públicos y las políticas deben continuar esforzándose por reducir la exposición de los jóvenes a todos los productos de nicotina y tabaco, pero no deberían hacerlo a expensas de limitar el potencial de dichos productos para ayudar a los fumadores adultos a dejar de fumar”.

Clive Bates, consultor y exdirector de Action on Smoking and Health (Reino Unido), dijo que los CDC habían omitido un área crucial de sus conjuntos de datos. “La información clave que falta es lo que pasó con los jóvenes que fuman”, dijo a Filter. “Esa información se ha retenido, por lo que no sabemos si la disminución del vapeo estuvo acompañada de un aumento en el tabaquismo. Dado que es probable que fumar sea al menos 20 veces más dañino que vapear, pequeños aumentos en el tabaquismo pueden compensar fácilmente la gran disminución del vapeo”.

Para Bates, las cifras de vapeo juvenil pueden representar una mala noticia, pero no por las razones presentadas por los CDC. “Existe buena evidencia de que el aumento del vapeo en los jóvenes está asociado con una disminución acelerada del tabaquismo. No sabemos si lo contrario sería cierto, aunque ciertamente existe el riesgo de que el tabaquismo aumente si el vapeo disminuye”.

En agosto, los CDC también publicaron los resultados de su más reciente encuesta del Sistema de Vigilancia de Conductas de Riesgo Juvenil, que es una fuente importante de información sobre las conductas de riesgo más comunes entre los jóvenes. Allí encontró que casi un tercio de los estudiantes de secundaria encuestados vapeaban. Mientras tanto, solo el 6% fumaba cigarrillos, mientras que un número similar fumaba puros.

Dado que vapear es aproximadamente un 95 por ciento más seguro que fumar, según una revisión de evidencia frecuentemente citada de Public Health England, la reciente prevalencia comparativa del primero entre los consumidores jóvenes de nicotina es significativa. Queda por ver si los esfuerzos concertados del establecimiento de salud pública de EE. UU. para reducir las tasas de vapeo entre los jóvenes tendrán consecuencias desagradables imprevistas.

Publicación original: https://filtermag.org/youth-vaping-decline/amp/

Este artículo lo produjo el equipo de Vaping Today. Si encuentra algún error, inconsistencia o tiene información que pueda complementar el texto, comuníquese utilizando el formulario de contacto o por correo electrónico a redaccion@thevapingtoday.com.

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